Humberto Boccioni fue uno de los fundadores del movimiento futurista
italiano, que nació en 1910, rechazando el pasado y con la inspiración de la
tecnología, la vida moderna, el dinamismo, la nueva realidad de la ciudad
urbanita e industrial.
El futurismo se asienta en dos manifiestos de 1910, el 'manifiesto de los
pintores futuristas' y el 'manifiesto técnico del movimiento futurista'.
En ellos predican la liberación de los modelos y los modelos figurativos,
que quieren romper con el pasado, centrándose en el mundo contemporáneo,
donde la ciudad y los automóviles se convierten en una realidad caótica.
Aunque herederos del cubismo, lo consideran excesivamente estático, evitan
la línea recta y utilizan la técnica de los colores complementarios para obtener un
efecto de vibración en sus cuadros.
En la escultura Formas Únicas en la Continuidad del Espacio, se
representan las dos máximas del futurismo, la simultaneidad y el dinamismo,
por ello se captura el espacio, el movimiento de la figura y, con ello, el
tiempo.
En 1909 el poeta y dramaturgo italiano Filipo Tomasso Marinetti publicará el
1º manifiesto del futurismo. Como veremos, todas las vanguardias históricas se
caracterizarán por la difusión de manifiestos en los que divulgar sus ideas. Lo
que distinguirá al futurista de otros movimientos será su fascinación por la
modernidad, la técnica, la luz eléctrica, los motores, las nuevas máquinas como
motocicletas, automóviles de carreras o aviones y la velocidad encarnada por
ellos y el culto de la violencia y la guerra como agentes de transformación,
higiene y superación de lo antiguo y regeneración. El rechazo de lo antiguo y
de los valores y el arte tradicionales les llevará a proclamar la condena de los
museos y así, dirán que un automóvil de carreras es más bello que la Victoria de
Samotracia.