pero no lo acepta, pues estaba equivocada de salón. Por último, habla unas pocas palabras
con Santiago, quien queda impactado con la belleza de Carmen.
Al finalizar la clase, el personaje principal se sienta en una banca junto a un guitarrista
llamado Marcelo. Platican un poco, pero Juan queda muy sorprendido con el vocabulario
del joven. Este último, está enamorado de Alejandra, así que cuando se da cuenta de que
ella participará en una obra referente a Don Quijote de la Mancha, se inscribe también (lo
mismo ocurre con Santiago, pues Carmen también actuará).
Don Chano por su parte, al ver el cartel de promoción, decide participar. Sin embargo,
cuando llega al ensayo, el maestro termina por rechazarlo. Él sale muy entristecido y
cuando llega a su casa, se desahoga diciéndole a su esposa que no lo aceptaron porque lo
ven viejo. Al día siguiente, su esposa para motivarlo asiste a la Universidad, le lleva una
comida y pasan un tiempo muy agradable juntos. Es ahí, cuando Santiago los invita a una
fiesta.
Alicia y su esposo asisten a la reunión, y recuerdan el día en que se conocieron. Mientras
relatan los viejos momentos, Carmen y Santiago comienzan su propia historia de amor.
Ahora bien, otras situaciones se presentan en el lugar: el profesor de Literatura y Alejandra
terminan atrayéndose, Marcelo se da cuenta y se enfurece, mientras que Eduardo, un joven
desorientado, consume drogas.
La relación entre Chano y los jóvenes mejora poco a poco, he incluso Santiago, Marcelo y
Eduardo lo invitan a jugar dominó. La experiencia se vuelve tan grata, que juegan hasta
noche. Los estudiantes comienzan a abrirse con él, y empiezan a contarle de sus asuntos