Presentación sobre trastorno del espectro autista en la ciudad de La Paz Bolivia
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Language: es
Added: Aug 27, 2025
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Mitos y realidad sobre el autismo Carolan Garvizu Presidenta Federación Nacional de Autismo-Bolivia Fundadora de la Asociación Departamental de Autismo de La Paz AFTEAN-LP Miembro y Representante Consejo Ciudadano de Personas con Discapacidad
Autismo El autismo afecta al individuo: Comunicación Social - Lenguaje Socialización - Patrones Intereses Restringidos - Hiper o hipo sensorialidad en los 5 sentidos
Mitos Creencias erróneas MITO: ES UNA ENFERMEDAD CONTAGIOSA REALIDAD: El TEA no es una enfermedad que se contagie o que pueda contraerse en un momento determinado de la vida, sino que es un trastorno del neurodesarrollo, relacionado con funciones vinculadas a la maduración del sistema nervioso central, que acompaña a la persona durante toda su vida (aunque sus manifestaciones y necesidades cambian según las distintas etapas del desarrollo). MITO: SE CURA REALIDAD: Se curan y se previenen las enfermedades, y el TEA no es una enfermedad. A través de un programa de intervención terapéutica integral TEMPRANA Y OPORTUNA la evolución puede ser muy favorable.
MITO: LA FALTA DE CARIÑO DE LOS PROGENITORES PUEDE PROVOCAR TEA REALIDAD: Este mito viene derivado de mediados del siglo XX (1943-63), época en la que psiquiatra Leo Kanner realizó grandes aportaciones a la descripción del TEA, pero no todas fueron acertadas. Su mayor equivocación tiene que ver con la oscura y equivocada teoría de las Madres Nevera (“las madres son demasiado ‘frías’ en su relación con el pequeño, no saben formar un vínculo adecuado de apego en las primeras etapas de la infancia temprana, lo que conduce a que la personalidad del menor se trastorne o no se desarrolle de una manera ‘normal’”). Aunque aún no es posible determinar una causa única que explique el origen del TEA, sí está claro que está relacionado con el desarrollo neurobiológico y que tiene una fuerte implicación genética, epigenética y ambiental.
MITO: TIENE ASOCIADAS CONDUCTAS AGRESIVAS REALIDAD: En ocasiones pueden manifestar conductas inadecuadas, no deseadas o que resultan extrañas para otras personas debido a niveles de estrés elevados relacionados con dificultades para manejarse en entornos socialmente complejos e imprevisibles o a un procesamiento sensorial ineficiente. La aparición de tales conductas suele deberse a la falta de accesibilidad y adaptación por parte del entorno, que pueden solventarse con los ajustes y apoyos necesarios. Debemos tener claro que la agresividad no forma parte del TEA y que, de hecho, las personas con TEA son vulnerables a situaciones de acoso, burla o agresión por parte de otros, y no quienes llevan a cabo ese comportamiento.
MITO: LES GUSTA ESTAR SOLOS/AS REALIDAD: Las habilidades de interacción social de los niños y niñas con TEA pueden ser distintas de las habituales, por lo que pueden tener dificultades para relacionarse con otras personas y para desenvolverse en determinadas situaciones sociales. Esto no significa que les guste vivir aislados o que no tengan interés en relacionarse con los demás. A menudo es el entorno el que no les facilita esa participación porque no comprende ni se adapta a sus necesidades, generando al final rechazo social. Las personas con TEA tienen interés en relacionarse con las demás, pero, en ocasiones, sus diferencias en la comprensión y manejo de las situaciones sociales dificultan que puedan establecer relaciones con otras personas. En otras ocasiones, algunas personas con TEA pueden ser más sensibles a determinados estímulos sensoriales (táctiles, visuales, auditivos), por lo que pueden no sentirse cómodos en algunas situaciones que implican, por ejemplo, un contacto físico directo o un determinado tono de voz. Sin embargo, las personas con TEA pueden afrontar las demandas cotidianas y participar activamente en la sociedad si cuentan con los apoyos necesarios y los ajustes apropiados en el entorno.
MITO: SON INCAPACES DE SENTIR O EXPRESAR EMOCIONES, AFECTO O EMPATÍA. REALIDAD: Las personas con TEA procesan la información de manera diferente, incluida la emocional. Los aprendizajes socioemocionales que las personas “neurotípicas” adquirimos de manera automática e implícita, las personas con TEA precisan aprenderlo de manera más explícita y racional. De esta manera, son capaces de identificar y comprender los estados mentales y sentimientos del otro (teoría de la mente) y actuar acorde a ellos, así como de poner nombre y expresar los suyos propios
MITO: TIENEN HABILIDADES ESPECIALES REALIDAD: De la misma manera que no todos los niños con TEA presentan discapacidad intelectual asociada, tampoco es posible generalizar afirmando que todas tienen un talento excepcional. El funcionamiento cognitivo de las personas con TEA hace que, en ocasiones, algunas desarrollen un talento excepcional para determinadas actividades (generalmente de tipo matemático, artístico, musical, memorístico, científico…).
MITO: NO SE COMUNICAN REALIDAD: Los niños y niñas con TEA pueden presentar alteraciones de las habilidades de comunicación, que pueden variar desde las que no emplean ningún lenguaje verbal hasta las que tienen habilidades lingüísticas fluidas, pero encuentran dificultades para utilizarlas en una comunicación recíproca. Esto significa que los niños y niñas con TEA sí se comunican, aunque no todos lo hacen de la misma manera. Para ello pueden utilizar sistemas alternativos y aumentativos de comunicación como pictogramas, agendas, lengua de signos, comunicadores digitales, etc. con los que expresan necesidades, deseos, emociones… y con los que también son capaces de comprender y de compartir mejor el mundo que les rodea.
Aclarando… La infancia permanente. Con demasiada frecuencia, los medios hablan de “niños autistas”, pero casi nunca de “adultos autistas”. Es necesario que la sociedad conozca y entienda tanto a los niños como a los adultos afectados por autismo, pues, como ya se ha comentado, el trastorno continúa a lo largo de toda su vida, necesitando por lo tanto apoyos e intervenciones específicas. Son autistas. Es mejor emplear la fórmula “persona con autismo” en lugar de utilizar simplemente la palabra “autista”. Así se pone de relieve la condición de persona, con sus características y diferencias, independientemente del autismo. Además, definir a una persona por una discapacidad es una forma de discriminación. NO OLVIDEMOS QUE PRIMERO SON PERSONAS
Uso y abuso del término “autismo” Se siguen utilizando los términos “autismo” o “autista” asociados a connotaciones negativas porque se parte de mitos e informaciones falsas como: Las personas con autismo no pueden interactuar o comunicarse. Las personas con autismo viven en su mundo. Las personas con autismo son incapaces de sentir, etc. Y ello da pie a que cada vez más periodistas, políticos o líderes de opinión se sumen al uso abusivo del término “autista” para descalificar. Es decir, leemos en los medios de comunicación o escuchamos en boca de políticos «gobierno autista» o «fulano es autista» cuando quieren expresar que ese gobierno o esa persona no cumple con su trabajo, no escucha, no se entera de la realidad, no muestra empatía con los problemas, es incapaz de ofrecer soluciones o carece de sentimientos.
Entendemos que no hay mala intención, sino desconocimiento o mal uso del diccionario. Convivir con el autismo implica también una importante labor de concienciación en la sociedad: convenceremos siempre desde el respeto. Lo desconocido, además de asustar, alienta la difusión de informaciones falsas. ES DEBER DE TODOS CAMBIAR LA MIRADA DEL AUTISMO Y DELAS DISTINTAS DISCAPACIDADES Evitar los enfoques capacitistas o discriminatorios TODOS SOMOS CIUDADANOS CON PLENO DERECHO A UNA VIDA DIGNA, AL RESPETO DE LA SOCIEDAD Y A LA INCLUSIÓN SOCIAL.