Bases teóricas de la psicología educativa.pptx

CatalinaOrozcoOrozco 0 views 49 slides Oct 03, 2025
Slide 1
Slide 1 of 49
Slide 1
1
Slide 2
2
Slide 3
3
Slide 4
4
Slide 5
5
Slide 6
6
Slide 7
7
Slide 8
8
Slide 9
9
Slide 10
10
Slide 11
11
Slide 12
12
Slide 13
13
Slide 14
14
Slide 15
15
Slide 16
16
Slide 17
17
Slide 18
18
Slide 19
19
Slide 20
20
Slide 21
21
Slide 22
22
Slide 23
23
Slide 24
24
Slide 25
25
Slide 26
26
Slide 27
27
Slide 28
28
Slide 29
29
Slide 30
30
Slide 31
31
Slide 32
32
Slide 33
33
Slide 34
34
Slide 35
35
Slide 36
36
Slide 37
37
Slide 38
38
Slide 39
39
Slide 40
40
Slide 41
41
Slide 42
42
Slide 43
43
Slide 44
44
Slide 45
45
Slide 46
46
Slide 47
47
Slide 48
48
Slide 49
49

About This Presentation

Modelos teóricos conductismo, cognitivismo, humanismo, sociocultural en la educación


Slide Content

PSICOLOGÍA EDUCATIVA Bases teóricas de la psicología educativa Modelo Conductista, Constructivista, Humanista y Sociocultural MCST. Teresa Catalina Orozco 

La educación se apoya en teorías psicológicas del aprendizaje, las cuales permiten entender los fenómenos del proceso de enseñanza - aprendizaje que ocurren en la escuela.

Estos modelos han sido obtenidos por los psicólogos educativos, a través de observaciones y experimentación en situaciones concretas, por lo que pueden explicar algunas de las situaciones reales que se dan en el aula. La investigación psicológica del aprendizaje estuvo dominada en sus inicios por el conductismo . Bajo esta corriente se definía al aprendizaje como un cambio de conducta que sucede de afuera hacia dentro, siendo los factores ambientales los responsables de lo que el sujeto aprendía. Se creía que lo que se aprendía, era el resultado de las interacciones entre estímulos y respuestas.

2.1. Modelo conductista aplicada a la educación Para comprender el conductismo, iniciaremos definiendo al aprendizaje, éste ocurre cuando la experiencia, al interactuar con el entorno, genera un cambio permanente en el pensamiento o en la conducta de una persona, dicho cambio puede ser voluntario, por ejemplo, aprender a manejar la bicicleta o involuntario, como cuando nos ponemos nerviosos al exponer frente a un auditorio. Así pues, tenemos que un grupo de psicólogos dan mayor importancia a los cambios en la conducta (los conductistas) y otros a los cambios en los conocimientos (los cognitivistas). Para dar inicio a nuestro análisis, trabajaremos bajo el enfoque conductista.

De acuerdo con Sánchez, Gil, y Abad (2006), el conductismo es una escuela psicológica cuyo objeto de estudio es la actividad observable, es decir la conducta o comportamiento de los organismos. Nace formalmente con el trabajo de John B. Watson, con su obra “La psicología vista por el conductista” de 1913, en donde señala que los organismos se adaptan a su medio y que ciertos estímulos producen una respuesta o actividad en ellos. Watson creyó encontrar en esto la explicación al aprendizaje, que interpretó en términos de la adquisición de reflejos (citado en Sánchez, Gil, y Abad, 2006, p. 290). Los conductistas establecen cuatro formas de aprender: por contigüidad, condicionamiento clásico, condicionamiento operante y aprendizaje por observación. Estos planteamientos se describen a continuación:

Aprendizaje por contigüidad De acuerdo con Woolfolk (2010), el principio de contigüidad establece que siempre que dos o más sensaciones ocurran juntas con la suficiente frecuencia, se asociarán. Posteriormente, cuando sólo ocurre una de tales sensaciones, es decir, cuando se presenta un estímulo, la otra sensación también se recordará, en automático se emitirá una respuesta. La contigüidad es considerada como la primera teoría del aprendizaje, se da por asociacionismo entre un estímulo y una respuesta y fue expuesta por el estadounidense Edwin Guthrie , teoría que a su vez se desprende de los postulados de Thorndike y Pávlov (Arancibia, 2008). Ya hemos mencionado que el aprendizaje es un proceso complejo que no puede ser explicado por un solo principio, sin embargo, éste enfoque nos ayuda a comprender aprendizajes simples, como puede ser el caso de memorizar las tablas de multiplicar. Mientras que el alumno las repita constantemente, eventualmente, podrá traer a la memoria los resultados correctos.

Condicionamiento clásico Esta teoría explica el aprendizaje como aquellas respuestas fisiológicas o involuntarias del ser humano, tales como la sudoración ante el nerviosismo o la salivación ante un olor agradable. Woolfolk (2010) señala que a través del proceso de condicionamiento clásico, hombres y animales pueden ser entrenados para responder de forma automática e involuntaria ante estímulos que con anterioridad no generaban ningún tipo de efecto o bien, que producían un efecto distinto, es decir, se puede modificar su conducta. Pavlov fue descubridor de este modelo hacia la década de 1920 y lo hizo a través de sus observaciones relacionadas con la salivación de los perros; cuando en un principio solamente salivaban al ser alimentados, pero después lo hacían al momento de que observaban la comida, para después hacerlo en cuanto escuchaban al investigador ingresar a la habitación.

Ante estos comportamientos, el científico decidió ir introduciendo variaciones para observar nuevos resultados: Primero sonó un diapasón y al tratarse este de un estímulo neutro , el perro no presentó salivación, posteriormente alimentó al perro y ante este estímulo incondicionado ( ei ), sí se presentó salivación en el perro; él llamó a esta respuesta: respuesta incondicionada ( ri ) ya que no era necesario ningún entrenamiento previo para que el perro salivara, pues lo hacía automáticamente. Utilizando el diapasón, la comida y la salivación, Pavlov demostró que el animal podía ser condicionado a salivar, con tan sólo escuchar el diapasón, asociando el sonido con el alimento. Ahora el sonido del diapasón se habría convertido en un estímulo condicionado ( ec ) y la respuesta de salivar después de escucharlo se habría convertido en una respuesta condicionada (RC) ( Woolfolk , 2010, pp. 200-201). Conocer esta teoría puede ayudar al profesor a comprender ciertas conductas y actitudes de los alumnos frente al proceso de enseñanza – aprendizaje, además de irlas moldeando para lograr aprendizajes más efectivos. Por ejemplo, si el alumno asocia un aprendizaje nuevo (estímulo neutro) con estímulos agradables ( ei ) tales como un profesor ameno, un ambiente atractivo y un lugar cómodo, es más probable que su respuesta condicionada ( rc ) sobre el aprendizaje, sea positiva (Arancibia, 2008, p. 50).

Condicionamiento operante De acuerdo con Woolfolk (2010), quien enuncia este concepto es Frederic Skinner en 1953, muchas de las conductas humanas son operantes y no respondientes, por lo que establece que el condicionamiento clásico solamente puede explicar una pequeña parte de los aprendizajes. Las conductas operantes se entienden como aquellas acciones que las personas presen de manera voluntaria, que generalmente están orientadas a una meta y dicho comportamiento voluntario se puede fortalecer o bien, ver debilitado por sus consecuencias o por los antecedentes . Para realizar tales afirmaciones, las investigaciones se enfocaron primordialmente en las consecuencias, realizando experimentos con ratas y palomas. Las consecuencias, según esta perspectiva conductista, determinan si el individuo repetirá o no la conducta que las ha provocado. Las consecuencias que fortalecen las conductas son conocidas como reforzadores o recompensas y cuando se refuerza una conducta, ésta se presenta con mayor frecuencia y duración. Los reforzadores pueden ser de dos tipos: reforzamiento positivo y reforzamiento negativo.

El reforzamiento positivo es el que ocurre cuando la conducta produce la presencia de un nuevo estímulo y ocurre, aunque la conducta reforzada no sea necesariamente positiva, por ejemplo, cuando un bebé lanza un juguete y antes de recogérselo nos reímos la primera vez, él lo seguirá lanzando puesto que cada vez que lo hace, se lo devolvemos, aunque ya lo estemos haciendo a desgano y pidiéndole que ya no lo lance más ( Woolfolk , 2010). El reforzamiento negativo se da cuando la consecuencia que fortalece la conducta es la eliminación del estímulo. Por ejemplo, cuando un alumno reporta sentirse mal para escapar de la consecuencia aversiva que le representa un examen y ser llevado a la enfermería ( Woolfolk , 2010). Es importante no confundir el reforzamiento con el castigo, pues mientras el reforzamiento (positivo o negativo) busca reforzar una conducta, el castigo busca suprimir o disminuir una conducta, en el entendido de que, si a una conducta le sigue un castigo, es menos probable que esta se repita ( Woolfolk , 2010).

De acuerdo con Woolfolk (2010) existen dos tipos de castigos, uno es por presentación y en él se presenta un estímulo desagradable luego de que se ha presentado la conducta que se desea eliminar o reducir. Por ejemplo, regañar, tener trabajo extra o quedarse en el aula minutos adicionales; el segundo tipo de castigo se da por omisión y éste consiste en eliminar un estímulo agradable luego de que se ha presentado la conducta a disminuir. Por ejemplo, no ver TV por un tiempo, no usar los videojuegos o retirar algún privilegio. En conclusión, el planteamiento de este tipo de condicionamiento nos dice que la eliminación completa del reforzamiento conduce a la eliminación, es decir, si el reforzador es retirado, la conducta al final se extinguirá ( Woolfolk , 2010). Recordemos que, si bien las investigaciones se centraron en las consecuencias, Woolfolk (2010) nos indica que también se analizaron los antecedentes. Se entiende como antecedentes aquellos acontecimientos que anteceden a la conducta y que nos proporcionan información sobre posibles consecuencias positivas y desagradables. Un ejemplo sería al cambiar de salón, se puede intentar volver a entrar al aula anterior, aunque ya han transcurrido algunos días desde el cambio.

Un antecedente que vale la pena revisar se refiere a las instrucciones que damos a nuestros alumnos, en donde si estas son claras, precisas y que manifiestan el resultado esperado, resultan más efectivas que las instrucciones ambiguas o demasiado generales. También resulta importante que al emitirlas se efectúe contacto visual y se esté cerca del estudiante. Otro antecedente por puntualizar se refiere a la señalización, es decir, a dar un estímulo antecedente, justo antes del momento en que se supone se dará la conducta; esto es dar un estímulo que prepare al sujeto para la conducta deseada, en lugar de corregir la conducta después de los hechos.

Tenemos entonces que el condicionamiento operante puede ser aplicado en la educación, para modificar y eliminar las conductas indeseables y para instaurar otras conductas que sí sean deseables, esto a través del uso de refuerzos, castigos y estímulos. Skinner (citado en Arancibia, 2008) plantea que el profesor ha de seguir las siguientes recomendaciones para poner en práctica lo anterior: Cuadro 2. Recomendaciones de Skinner a los profesores Ignorar las respuestas incorrectas, centrando la atención en las respuestas correctas con consecuencias positivas. Reforzar las respuestas correctas de manera positiva, inmediata y frecuente. Emplear señalizaciones escritas o listas de verificación para maximizar la respuesta correcta. Ser específico en el comportamiento que está siendo reforzado, evitar ser vago. Aprendizaje por observación.

Este enfoque de aprendizaje, por un lado, rescata los aportes del conductismo, a su vez, agrega el procesamiento de la información. También se le conoce como aprendizaje vicario y es el que ocurre al aprender observando a otros. Requiere del empleo de factores cognoscitivos como enfocar la atención, construir imágenes, recordar, analizar y tomar decisiones. Según Woolfolk (2010) es un sistema de aprendizaje muy eficiente, pues a través de la observación se aprende no sólo a ejecutar una conducta, sino sobre lo que sucedería si la lleváramos a cabo. Alberth Bandura es el principal teórico de este modelo, cuya obra data de 1969, en la que estableció que el aprendizaje vicario ocurre en cuatro etapas:

1.Atención El sujeto precisa de prestar atención y observar el modelo, para ello el profesor requiere de interesarlo y brindar reforzamiento. 2. Retención El sujeto necesita ser capaz de recordar lo observado y para evocarlo podrá imaginarse a sí mismo realizando la conducta, verbalizando los pasos y mediante la práctica real. 3. Generación Consiste en llevar a cabo la conducta en repetidas oportunidades hasta conseguir realizarla con la misma precisión que el modelo. 4. Modelación y reforzamiento Aunque hayamos adquirido la nueva habilidad, ello no garantiza que la vayamos a desempeñar, hasta que exista alguna motivación para hacerlo.

El reforzamiento es importante para mantener el aprendizaje y Bandura identifica tres formas de reforzamiento que lo fomentan:

Hacia la década de los setenta, la forma de pensar sobre el aprendizaje empieza a cambiar y aparece la revolución cognitiva. Se empieza a explicar al aprendizaje como resultado de las condiciones internas del aprendiz, es decir, de dentro hacia fuera, en tanto que la atención se centra más en el mundo real, de ahí surgen las siguientes corrientes: Por un lado, aparece la corriente constructivista , la cual, como su nombre lo indica, plantea que el individuo construye el conocimiento como una representación mental propia, es decir, considera al aprendizaje como una reconstrucción, que no depende únicamente de que el individuo recuerde lo aprendido, sino que selecciona información que considera relevante y la interpreta con base en sus conocimientos previos y necesidades actuales, sumando información al nuevo conocimiento adquirido y así, irlo dotando de sentido.

Mientras que el modelo sociocultural afirma que el aprendizaje es un proceso social, cultural e interpersonal , sumamente influenciado por factores sociales, emocionales y culturales (González, 2002). Mayer propuso en 1992 (citado en González, 2002), que el transitar del conductismo hacia el modelo sociocultural, se dio en tres etapas a las que denominó metáforas del aprendizaje y la enseñanza:

Etapa de la adquisición de respuestas Enmarcada en la teoría conductista, considera al estudiante como un lienzo en blanco, sobre el cual, el ambiente va dejando sus impresiones, mientras que el profesor es visto como el ente que brinda gratificaciones a las respuestas correctas y castigo a las incorrectas. El docente tiene el objetivo de modelar la conducta del estudiante al aplicar premios y castigos, mediante la creación de situaciones a las que el estudiante debe responder y por las que se ofrece un refuerzo.

2. Etapa de la adquisición de conocimientos Esta etapa se desarrolla entre 1950 hasta 1960, cuando se deja de emplear el laboratorio animal para moverse hacia el laboratorio humano y se da paso a la psicología cognitiva. La importancia es atribuida a la información y en cómo hacerla llegar a la memoria del estudiante. El aprendiz ahora es considerado un procesador de información, la cual es proporcionada por el profesor, por lo tanto, la evaluación se centró en la cantidad de conocimientos aprendidos con lo que su enfoque fue cuantitativo y, si bien la imagen del estudiante en esta etapa es más activa, todavía no controla el proceso de aprendizaje.

3. Etapa de la construcción de significados Ocurre entre 1970 y 1980 a la actualidad, los investigadores dejan los laboratorios para trasladarse a situaciones más realistas, encontrando a un aprendiz más activo y creativo, es más autónomo y consciente de sus procesos de aprendizaje, es decir, posee habilidades metacognitivas (es consciente de lo que sí sabe, también de lo que le falta aprender y es capaz de reconocer cómo aprender mejor). Aquí, el alumno ya no adquiere conocimientos, sino que los construye, y el profesor, en lugar de proporcionar los conocimientos, participa en este proceso de construcción junto con el estudiante, como un mediador, acompañándolo. La evaluación en esta etapa deja de ser cuantitativa para pasar a ser cualitativa, en donde el docente evalúa la estructura y calidad del conocimiento, así como también sobre los procesos que el alumno ha utilizado para resolver los problemas que le plantea el ambiente.

El constructivismo sostiene que el alumno construye una forma activa su particular modo de pensar y de conocer, esto como resultado de sus capacidades innatas y de la exploración de la información que recibe del entorno del ambiente (Sánchez, Gil, y Abad, 2006). El constructivismo se fundamenta en las aportaciones de Piaget, Vygotsky, los psicólogos de la Gestalt, Bartlett, Bruner y Rogoff ; en la filosofía de John Dewey y en el trabajo del antropólogo Jean Lave. Estos autores coinciden en dos ideas centrales: Los aprendices son individuos activos en la construcción de su propio conocimiento. Las interacciones sociales son importantes en el proceso de construcción del conocimiento ( Woolfolk , 2010).

Jean Piaget (1896-1980) El autor trabaja un enfoque constructivista psicológico , cognoscitivo que se interesa por la forma en que los individuos construyen significados; este psicólogo tenía especial interés en la lógica y la reflexión. Planteó la Teoría Genética en la que enuncia que el conocimiento no se adquiere solamente al interiorizar el mundo social, sino que lo que predomina es la construcción realizada por parte del sujeto. De acuerdo con este autor, la inteligencia consiste en adaptar constantemente los esquemas del sujeto al mundo en el que se desenvuelve; esta adaptación se da a través de dos procesos: asimilación y acomodación (Arancibia, 2008).

A diferencia del conductismo que ofrece recompensas por modificar una conducta, Piaget dice que el conocimiento es en sí mismo, la recompensa. Por esta razón hace énfasis en un tipo de educación en donde se ofrezcan a los alumnos materias y actividades de su interés, para que puedan participar activamente y formar conceptos propios. Piaget también manifiesta que el niño aprende de lo que hace, de la manipulación y la experiencia, de las oportunidades para comprender formas, cualidades y características. En su libro La psicología de la inteligencia (1974), Piaget expone su teoría del desarrollo cognitivo, que se compone de cuatro etapas:

Para los constructivistas, los aprendices no son recipientes vacíos en espera de ser llenados, sino que son organismos activos que están en busca de significados y que construyen esquemas o modelos mentales que revisan constantemente para dar mayor y mejor sentido a sus experiencias. Los modelos constructivistas recomiendan cinco condiciones para el aprendizaje:

La aplicación del constructivismo en el aprendizaje El constructivismo coloca al estudiante al centro del aprendizaje y los siguientes métodos de enseñanza (recuperados de Woolfolk , 2010) persiguen este objetivo: Aprendizaje por indagación. El formato básico de este método fue escrito por John Dewey en 1910 (citado en Woolfolk , 2010). Consiste en que el maestro presente una situación intrigante al estudiante, generalmente a través de una pregunta detonadora, para que éste reúna datos que le permitan ir resolviéndola, valiéndose de varias preguntas guía. Los alumnos entonces generan hipótesis, reúnen datos para probar sus hipótesis, obtienen conclusiones y reflexionan sobre el problema original y los procesos de pensamiento que utilizaron para resolverlo. Aprendizaje basado en problemas. El objetivo de este método es ayudar a los estudiantes a desarrollar conocimientos flexibles que puedan aplicar en situaciones variadas. Aquí se presenta al estudiante un problema real, el alumno analiza el problema basándose en los hechos de la situación y genera hipótesis de posibles soluciones. Mientras lo hacen, identifican la información que les esté haciendo falta, investigan y llegan a una solución ( Woolfolk , 2010, p. 316).

Modelo humanista De acuerdo con Arancibia (2008), este modelo se basa en los estudios de Carl Rogers y de John Dewey, que enfatizan la libertad de elección y la importancia del individuo, notando el rol activo del organismo y manifestando una brecha entre estímulo y respuesta en la que la persona piensa, reflexiona y considera lo que su comportamiento implica.

Para esta teoría, los humanos crean su mundo. Entre estos modelos se encuentra: Aprendizaje experiencial Se trata de un aprendizaje auténtico, que provoca un cambio en la conducta del individuo, en las acciones que escoge para su futuro, en sus actitudes, en su personalidad, con un conocimiento penetrante, que no se limita a una acumulación de saberes, sino uno que se infiltra en cada parte de su ser. Para que este aprendizaje se dé, el alumno ha de tener contacto real con problemas que sean de su interés para que él elija los que desea resolver y aprender. El aprendizaje será entonces significativo. Tendencia a la autorrealización El hombre cuenta con la disposición natural a crecer, a desarrollarse y a esta tendencia la llamó tendencia actualizante . A través de la actualización, se puede favorecer en el alumno un desarrollo integral y profundo. Abraham Maslow (citado en Arancibia, 2008), en su pirámide de necesidades, colocó en el último peldaño la necesidad de autorrealizarse , él nos plantea que el ser humano está motivado por ciertas necesidades básicas partiendo de las fisiológicas, hasta las de seguridad, amor y pertenencia, aprecio, y finalmente las de autorrealización del yo.

Para mantenernos sanos, las primeras necesidades a cubrir serán las básicas como el hambre que una vez que es saciada, permite pensar en otras motivaciones. Quien logra llegar a este último peldaño y se ha podido autorrealizar es espontáneo, percibe la realidad de una manera diferente al resto, acepta a los otros, a él mismo y a su naturaleza, se centra en resolver problemas que le son propios y que “debe” resolver, tiene capacidad de desapegarse, tiene necesidad de privacidad, es autónomo, independiente, tiene voluntad, se asombra y tiene capacidad de aprecio por lo conocido y lo desconocido, tiene relaciones interpersonales profundas, es democrático, puede ser amable con cualquier persona, es claro sobre lo bueno y lo malo, tiene buen sentido del humor, es creativo, original, no son personas perfectas, pero aceptan su vida con el desafío de vivirla. Maslow y Rogers esperan que la escuela contribuya a que los alumnos consigan estas cualidades; dándole a la educación el rol de propiciar que el niño vaya logrando satisfacer sus necesidades hasta llegar a satisfacer la necesidad de autorrealización, para transformarse en una persona completa y para ello el alumno debe contar con la posibilidad de expresar sus intereses y deseos. Como podemos observar este modelo humanista exige un nuevo tipo de educación que dé prioridad al desarrollo potencial, a ser la mejor versión de sí mismo que pueda llegar a ser (Arancibia, 2008).

Aplicación del modelo humanista en el aula de clases: Este modelo exige retirarse de los modelos tradicionalistas de enseñanza centrados en los contenidos, para centrarse en el alumno que es el que aprende y, de acuerdo con Arancibia (2008), para trabajarlo en el aula de clases se debe: evitar la falta de confianza en el alumno, alejarse de los exámenes tradicionales, dejar de pensar en los exámenes como principio y fin del proceso, dejar de ver a la educación como una mera acumulación de conocimientos y dar mayor importancia al procedimiento que a las conclusiones o resultados. En su lugar habrá mejor que: permitir que el alumno elija sus objetivos y tome sus propias decisiones, centrar el currículum en los intereses y preocupaciones de los alumnos, dar tanta importancia a lo académico como a lo afectivo y lo social, promover la autoevaluación del estudiante, y entender el papel del profesor como el de un facilitador (Arancibia, 2008).

CONSTRUCTIVISMO La  teoría constructivista de Brunner  dice que el estudiante debe ser el propio constructor de su conocimiento teniendo como guía al docente , y propone técnicas que deben ser puestas en práctica a diario en el aula de clases y así mejor los conocimientos de matemáticas en los jóvenes.

Modelo sociocultural La teoría sociocultural, expuesta por Vygotsky (1895-1934) (citado en Woolfolk, 2010), destaca el papel de los diálogos cooperativos que se realizan entre los niños y los miembros más conocedores de la sociedad. Establece que los niños aprenden de cómo piensan y se comportan los miembros de su comunidad y de sus interacciones. Él postula un constructivismo social , en el que el aprendizaje es potenciado por la interacción social y las herramientas culturales.

Al llevar a cabo distintas actividades con otros, los aprendices se apropian de los resultados generados en conjunto, es decir que razonan y adquieren nuevas estrategias y conocimientos. Aprender implica entonces pertenecer a un grupo y participar en la construcción social de conocimiento. Acuña el concepto de Zona de Desarrollo Próximo ( zdp ) que es el área donde un niño es capaz de resolver un problema con la ayuda ( andamiaje ) de un adulto o de otro compañero más hábil, es decir, la distancia que hay entre el nivel real de desarrollo, determinado por la capacidad de resolver un problema él solo y el nivel de desarrollo potencial, determinado por la capacidad de resolver un problema con ayuda de alguien más. La zdp define las funciones que todavía no se han madurado en el infante pero que se encuentran en ese proceso de maduración o, dicho de otra forma, lo que el niño está próximo a lograr (Woolfolk, 2010).

Socio constructivismo : Vigotsky Zona de Desarrollo Real (ZDR): Nivel que posee el estudiante. Zona de Desarrollo Próximo (ZDP): Nivel que una persona podría dominar una tarea si recibe ayuda y apoyos adecuados. Andamiaje: Apoyo para el aprendizaje y la resolución de problemas que permitan al estudiante convertirse en un aprendiz independiente. Los andamiajes se retiran de manera paulatina. ZDR ZDP ANDAMIOS (indicios, recordatorios, división del problema, ejemplos, etc.)

El socioconstructivismo enfatiza al aprendizaje como la construcción de conocimientos compartidos y relevantes para la cultura . Los enfoques por competencias pretenden que el aprendiz construya capacidades (conocimientos, habilidades y actitudes) indispensables para su desempeño profesional (adquisición de la cultura epistémica/profesional).

Para el socioconstructivismo el lenguaje es el principal mediador para incorporarse a una cultura y convertirse en sujeto activo. El el caso de la formación profesional orientados al desarrollo de competencias, el lenguaje del campo disciplinario/profesional es el principal agente socializador, que da pertenencia y ayuda a avanzar en la construcción del conocimiento.

Para el socioconstructivismo el aprendizaje se da en prácticas y contextos culturales altamente significativos. El aprendizaje de competencias y la ejecución de desempeños, se despliegan en situaciones auténticas y significativas para la práctica profesional. Así las situaciones son fuente de competencias.

Aprendizaje basado en problemas (ABP) Aprendizaje como investigación (Método de casos, proyectos) Enseñanza discusión con exposición Enseñanza directa Aprendizaje cooperativo (grupos de investigación, enseñanza recíproca) Enseñanza expositiva tradicional Enseñanza laboratorio tradicional Aprendizaje/recepción Aprendizaje descubrimiento/guiado Aprendizaje descubrimiento/autónomo Aprendizaje con mayor significatividad Aprendizaje con menor significatividad Simulaciones

Dimensiones Caracterización Conocimiento Construidos socialmente. a partir de las contribuciones de los participantes. Aprendizaje Construcción colaborativa de conocimientos y valores definidos socialmente. Ocurre a través de oportunidades-situaciones construidas socialmente. Enseñanza Construcción conjunta de conocimiento con los estudiantes. Transmisión de funciones psicológicas y saberes culturales mediante la interacción. Profesores Facilitadores, guías, co -participantes y co -aprendices. Construyen en conjunto distintas interpretaciones de los conocimientos; labor de mediación por ajuste de la ayuda pedagógica. Alumnos Construcción conjunta activa con los otros y consigo mismo. Pensadores, explicadores, interpretes e indagadores activos. Participantes sociales activos. Pares-iguales Parte común del proceso de construcción de los conocimientos SOCIOCONSTRUCTIVISTA Y EDUCACIÓN

Aplicaciones del socio constructivismo al aprendizaje

APLICACIONES DE LAS DISTINTAS TEORÍAS “Modelos Teóricos de la Psicología Educativa en Acción” Objetivo General Que los estudiantes analicen, comparen y apliquen los distintos modelos teóricos de la Psicología Educativa (conductista, cognitivo, humanista, sociocultural, constructivista,) a situaciones reales de enseñanza-aprendizaje, evidenciando su comprensión y capacidad de transferencia al campo educativo. Etapas del Proyecto 1. Investigación y sistematización teórica Cada equipo elegirá dos modelos teóricos de la Psicología Educativa. Elaborarán un mapa comparativo que incluya: Principales exponentes. Conceptos clave. Supuestos sobre el aprendizaje. Estrategias didácticas derivadas. Críticas o limitaciones. (ACTIVIDAD DE LA CLASE)

2. Diseño de una intervención educativa Con base en los modelos seleccionados, cada equipo diseñará una mini propuesta educativa (puede ser una clase, taller o actividad para un nivel escolar específico). Deberán justificar cómo las estrategias aplicadas se fundamentan en los modelos teóricos elegidos. 3. Aplicación simulada Los estudiantes realizarán una simulación en clase o, si es posible, en un escenario real (aula, grupo de práctica, entorno digital). Durante la práctica, se observarán los roles del docente y los alumnos según la visión de cada modelo. 4. Reflexión crítica Después de la simulación, cada equipo elaborará un informe reflexivo que responda: ¿Qué modelo se adaptó mejor a la situación planteada? ¿Qué dificultades encontraron en la aplicación práctica? ¿Qué elementos de los modelos se pueden integrar para una propuesta más efectiva? 5. Producto final Un portafolio digital que contenga: El mapa comparativo. La propuesta de intervención educativa. Evidencias de la simulación (video, fotos, rúbricas de observación). El informe reflexivo. (ACTIVIDAD FINAL)

BIBLIOGRAFIA Arancibia, V. (2008). Manual de Psicología Educacional. Chile: Universidad Católica de Chile. González, J. (2002). Enfoques psicológicos en el estudio del aprendizaje. En Manual de psicología de la educación (pp. 42-47). España: Ediciones Pirámide. Sánchez, S., Gil, P. y Abad, J. (2006). Diccionario de las Ciencias de la Educación . México: Santillana. Woolfolk , A. (2010). Psicología educativa. México: Pearson.
Tags