Introducción
Las matemáticas son un arte complejo que puede ser visto, así como utilizado en todo
lugar, inclusive en la vida diaria, muchos han llegado a estudiarla a fondo
descubriendo lo que es hecho a partir de la misma, desde las cantidades para hacer
una receta hasta la construcción de un monumento arquitectónico incomparable,
incluso viajes al espacio, el uso de la imaginación junto con ecuaciones puede hacer
que todo sea una realidad ¿no lo creen?
Las matemáticas y la arquitectura están interrelacionadas, ya que, al igual que otras
artes, los arquitectos usan las matemáticas por diversas razones, una de las más
considerables es la geometría: la cual tiene como objetivo el definir la forma espacial
de un edificio influyendo de manera estética, ambiental (con el entorno en que este
se encontrase), inclusive llegando a influir en la velocidad del viento que este
alrededor.
Desde la antigüedad, en Roma, Vitruvio describió a un arquitecto como un hombre
que sabía lo suficiente sobre una gama de otras disciplinas, principalmente la
geometría, que le permitía supervisar artesanos expertos en todas las demás áreas
necesarias. Durante la Edad Media, los graduados aprendieron aritmética, geometría
y estética junto con el programa básico de gramática, lógica y retórica (el trívium) en
salones elegantes hechos por maestros constructores que habían guiado a muchos
artesanos. Un maestro de obras en la cima de su profesión recibió el título de
arquitecto o ingeniero. En el Renacimiento, el quadrivium de la aritmética, la
geometría, la música y la astronomía se convirtió en un programa extra esperado del
hombre del Renacimiento.
En este proyecto hablaremos de que se obtuvo de la unión de la geometría,
arquitectura y la repostería con la creación de una pequeña y agradable panadería,
que con ayuda de las materias antes mencionadas pudimos obtener los datos
necesarios para iniciar los planos, estilos, croquis, medidas y todo lo estético que se
le pudiera dar cuando esta se llegase a construir.