minas, muchas veces en perjuicio de otras actividades que habrían sido más
productivas. Las riquezas mineras de los territorios coloniales fueron la base del
establecimiento de los grandes centros administrativos, que fueron los virreinatos
(México, Perú, Nueva Granada), mientras otros territorios quedaron relegados y
culminaron su organización política tardíamente (Venezuela).
6. LA REAL HACIENDA COLONIAL Y SUS ELEMENTOS
La denominación de real hacienda colonial se aplica al conjunto de
ingresos fiscales que recibía el rey de sus colonias. en caso de Venezuela, la real
hacienda colonial se nutrió de dos fuentes principales: Las Regalías y los
impuestos.
LAS REGALIAS:
Se llamaron regalías todos aquellos bienes de propiedad exclusiva de rey.
Las más importantes eran las tierras, los bosques, pastos y aguas; las minas; el
oro, las perlas y piedras preciosas que se hallaran en poder de los indios o en las
arenas de los ríos, los bienes mostrencos, los bienes vacantes, el derecho de
proveer todos los cargos para el gobierno de la colonia, el derecho de patronato
eclesiástico. Sobre este sistema regalista se establecieron un conjunto de
ingresos, entre ellos:
El quinto real: equivalía al 20% sobre la producción de las minas.
Venta y composición de tierras: era el producto de la venta de tierras
realengas y de la composición que pagaban los particulares que ocuparan, sin
títulos, tierras de la Corona.
Ingresos por venta de oficios públicos: los empleos, como regidores,
notarios, escribanos, alféreces, alguaciles, contadores, tesoreros, etc, eran
vendidos al mejor postor.