El Renacimiento, fundamentos, características y etapas - Luis Diego Gutiérrez Rodríguez. 1A
Renacimiento es el nombre dado a un amplio movimiento cultural que se produjo en Europa
Occidental durante los siglos xv y xvi. Fue un período de transición entre la Edad Media y los inicios
de la Edad Moderna. Sus principales exponentes se hallan en el campo de las artes, aunque también
se produjo una renovación en las ciencias, tanto naturales como humanas. La ciudad de Florencia,
en Italia, fue el lugar de nacimiento y desarrollo de este movimiento, que se extendió después por
toda Europa.
Se fundamenta:
El Renacimiento fue fruto de la difusión de las ideas del humanismo, que determinaron una nueva
concepción del hombre y del mundo. Desde una perspectiva de la evolución artística general de
Europa, el Renacimiento significó una «ruptura» con la unidad estilística que hasta ese momento
había sido «supranacional». El Renacimiento no fue un fenómeno unitario desde los puntos de vista
cronológico y geográfico: su ámbito se limitó a la cultura europea y a los territorios americanos recién
descubiertos, a los que las novedades renacentistas llegaron tardíamente. Su desarrollo coincidió
con el inicio de la Edad Moderna, marcada por la consolidación de los estados europeos, los viajes
transoceánicos que pusieron en contacto a Europa y América, la descomposición del feudalismo, el
ascenso de la burguesía y la afirmación del capitalismo. Sin embargo, muchos de estos fenómenos
rebasan por su magnitud y mayor extensión en el tiempo el ámbito renacentista.
Características
De forma genérica se pueden establecer las características del Renacimiento en:
La «vuelta a la antigüedad»: resurgieron tanto las antiguas formas arquitectónicas como el orden
clásico y la utilización de motivos formales y plásticos antiguos. Asimismo, se tomaron como motivos
temáticos la mitología clásica y la historia, así como la adopción de antiguos elementos simbólicos.
Con ello el objetivo no era efectuar una copia servil, sino la penetración y el conocimiento de las
leyes que sustentan el arte clásico. Buena parte de esta revalorización del arte clásico vino por los
hallazgos arqueológicos de piezas como monedas, camafeos o esculturas romanas, así como la
recuperación de tratados clásicos como los de Vitruvio, esenciales en la renovación de la
arquitectura.
Surgimiento de una nueva «relación con la naturaleza», que iba unida a una concepción ideal y
realista de la ciencia. La matemática se va a convertir en la principal ayuda de un arte que se
preocupa incesantemente en fundamentar racionalmente su ideal de belleza. La aspiración de
acceder a la verdad de la naturaleza, como en la antigüedad, no se orienta hacia el conocimiento de
fenómeno casual, sino hacia la penetración de la idea.
El Renacimiento hace al «hombre» medida de todas las cosas. Presupone en el artista una
formación científica, que le hace liberarse de las actitudes gremiales y mecanicistas más propias del
medievo y elevarse en la escala social. Esto supone revestir al artista de una nueva consideración, la
de «creador». La figura humana es el nuevo centro de interés del artista, que estudia con
detenimiento la anatomía para hacer una representación fidedigna, al tiempo que valora aspectos
como el movimiento y la expresión.