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dominación o liderazgo, específicamente en un Estado o nación, en
una liga o confederación, aunque sin una clara indicación de senti-
do, si es el resultado de una coerción o de un consenso, o una com-
binación de ambos. Sin embargo, la dominación o liderazgo ejerci-
do no es necesariamente territorial o contigua. Puede ser amplia y
difusa o concentradageográficamente. Normalmente, envuelve más
de lo que una mera coerción económica y militar, dependiendo de
la cooperación y de un consentimiento activo. "Reglas" en común,
instituciones y valores forman el núcleo de la hegemonía, apoyada
por una posición de superioridad económica, cultural y (o) militar,
ocupada por el Estado o grupo social que la ejerce. La palabra "he-
gemonía" es, por tanto, también una supuesta solución para el di-
lema de cualquier determinación económica o cultural singular, al
posfular una'Torma integral de dominación de clase que existe no
sólo en las instituciones políticas v económicas y en las relaciones,
sino incluso en formas actir¡as de experiencia y concientización".1
En el contexto de la política mundial, los dos sentidos de hege-
monía pueden ser fusionados de forma provechosa: por un lado, el
sentido de hegemonía del Estado, como se encuentra en gran parte
de la literatura de las relaciones internacionales y de los sisternas-
mundo, o del Estado que sustenta la economía mundial. Por otro
lado, hay un sentido consensual de dominación, atribuido aAntonio
Gramsci y a la Escuela de Frankfurt cuya dirección apunta a otras
prácticas e ideas originadas de la experiencia del estado o grupo
social dominante. En su dependencia de la sociedad de mercado, la
hegemonía estadounidense, entre tanto, es una forma de dominación
social que se volvió cada vez más.trasnacional, operando más allá
del auspicio y del control fonnal del Estado. Incluso, el imperio,
todaviapuede ser una forma geográfica asumida por la hegemonia.
Pero no es sólo diferente en térpinos históricos y analíticos; es prác-
ticamente incompatible con la
ltrayectoria
de la hegemonía de Esta-
dos Unidos a 1o largo de los últirnos 50 años.
Ya el término "imperio" se origina del romano y del latin, y sig-
nifica ley suprema, poder absoluto y dominio. I.{ormahnente, se tra-
ta de un gobierno en que varias personas y tenitorios están unidos
Paraprofundízar en este aspecto ver: Roger Simon (1991) yAdan Mor-
tan (2007). Raymond Williams, Keywords: a vocabula.ty of culttn"e
and societv, Londres, Harper Collins, 1983, p. 45.
LR xusv¡ coNFrcuReclóN DEL poDER
GLoBAL
adnrinistrativamente sobre una única jurisdicción o aparato admi-
nistrativo. Un imperio puede ser un territorio contiguo (como en
los casos de la Antigua Roma y de los imperios rusos modernos),
pero también un imperio extranjero o marítimo (como fue el caso
del imperio español, holandés, francés o británico). Varios estados
territoriales tienen un "imperio" como resultado de las conquistas
de territorios adyacentes (por ejemplo, Inglaterra en el País de Ga-
les e Irlanda o Estados Unidos al oeste de las colonias originales).
Pero, si esas poblaciones son suficientemente homogeneizadas des-
de el punto de vista cultural, eso se vuelrre un factor poco significa-
tivo. Es la unificación de varios "pueblos" sobre un mismo dominio
lo que constituye una característica distintiva del imperio. O sea:
hnperio es el control ejercido por una nación sobre okas, tanto en
la regulación de su comportamiento externo como en la garantía de
formas mínimamente aceptables de comportamiento interno entre
los Estados subordinados. Normahnente los Estados poderosos ha-
cen 1o anterior, pero no lo último.2
De f,onna frecuente, el término también es usado metafórica-
mente,3 paraindicar dominación o hegemonía, pero ese es un punto
de partida de un abordaje rnás histórico,
QUe pierde la capacidad
analítica derivado de tener un abanico rnás amplio de diferentes pa-
labras p ar a divers as constelaciones político-geográfi cas de poder.
a
En sentido etimológico, la discusión encierra ciertos límites.
Aunque permita clartfrcar lo que los términos reahnente signifi-
can en el uso común, puede que no coincidan exactamente con el
modo como son actualmente u;ados en los círculos académicoó y
políticos. En ese sentido, es mejor recurrir a las fonnas en que los
ténninos "hegemonit' e "imperio" han sido utilizados en las ex-
plicaciones conternporáneas sobre política mundial.5 Las definicio-
Stephen Rosen, An empire, if yor.t can keep it. The National Interest,
Washington, D.C, núrn.71- Spring 2003, p. 51.
Es el caso de Bacevich (2002) y Smith (2003).
Para una discusión análoga, con un alcance más amplio acerca de los
grados de jerarquía y territorialidad sobre relaciones de seguridad, \,er
David A. Lake, Entangling relations: American foreign polícy in its
' century. Princeton, NJ, Princeton lJniversity Press, 7 999, pp. 17 -3 4.
Ver, por ejemplo: Ferguson (2003);Agnew'y Corbridge (1995); Hardt
y Negri (2000) y l.{ye (1990).
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