MOVILIZACIÓN Y TRANSPORTE DEL PACIENTE Curso : Asistencia Básica Hospitalaria. Docente : Lic. Emperatriz Chávez Güivin . Cajamarca - 2022
DEFINICION: La movilización de los pacientes comprende desde las técnicas para colocar y mover a los pacientes correctamente en la cama, como aquellos movimientos que se realizan en la habitación o el transporte del enfermo a otros lugares del centro sanitario, a través de sillas de ruedas, camillas o en la propia cama. Estos movimientos se deben efectuar siguiendo unas premisas básicas establecidas a tal fin, con objeto de disminuir los riesgos y favorecer la mayor comodidad tanto para los pacientes como para el personal sanitario.
PRINCIPIOS BÁSICOS DE LA MOVILIZACIÓN Y TRASLADO DEL PACIENTE
PRINCIPIOS DE ORGANIZACIÓN Es importante planificar y organizar el trabajo que requiera carga física entre el personal que ha de asumir estas tareas. Organizar cómo y qué persona llevará a cabo la movilización del paciente puede evitar riesgos. Planificar la movilización del paciente : Antes de mover al paciente se debe de conocer su grado de dependencia (paciente dependiente total, semidependiente o autónomo) y la enfermedad o lesiones que tiene, así como valorar el espacio y los útiles disponibles. Planificar la actividad : Cada trabajador debe conocer la técnica más adecuada a aplicar en cada momento. Es importante saber decidir si es mejor utilizar una ayuda mecánica o si se ha de solicitar ayuda de uno o más compañeros. También es importante explicar al paciente los movimientos que se van a realizar y pedir su colaboración.
Antes de mover a un paciente es necesario conocer la enfermedad o lesión que padece y valorar el espacio y los medios disponibles. Adecuar el entorno de trabajo: retirar obstáculos que estorben para realizar adecuadamente el movimiento, como mesillas, sillas, etc. Utilizar una vestimenta adecuada, ropa cómoda y calzado adecuado (antideslizante y cerrado). Valorar el peso del paciente. Si tiene mucho peso y supera sus posibilidades, solicitar ayuda a compañeros/as o usar medios mecánicos (grúas, transfers o deslizadores, etc.) Explicar al enfermo los movimientos que vamos a efectuar y solicitar su colaboración. Si está con otro/a compañero/a acordar el tipo de movimiento a realizar, para lograr una correcta coordinación. Escoger la técnica más adecuada. Dar una orden única, clara y precisa para el movimiento. La sincronización es muy importante.
PRINCIPIOS POSTURALES Situarse en el lado hacia donde se va a mover al paciente. Proporcionar una amplia base de apoyo: pies separados y uno ligeramente adelantado respecto al otro Mantener la espalda recta, las piernas ligeramente flexionadas y colocar los pies de manera que uno mire al paciente y el otro esté en la dirección del movimiento.
Durante el movimiento mantener al paciente cerca de nuestro centro de gravedad (pegado al cuerpo). Trabajar a una altura adecuada, que nos permita no inclinar en exceso la espalda . Moverse simultáneamente y en dirección al movimiento, utilizando nuestro cuerpo si es preciso como contrapeso . Agarrar bien al paciente: Es importante conocer, para cada técnica de movilización, el mejor agarre posible. Proporcionar una amplia base de apoyo: Para mantener una postura estable y mover sin problemas al paciente, se deben colocar los pies separados y uno ligeramente delante del otro. Con una buena base de apoyo se evitarán lesiones porque se aprovechará el impulso mecánico producido en la movilización. Es necesario que los pies estén orientados en el sentido del desplazamiento de la carga. No mover todo el cuerpo a la vez. Debe hacerse por partes, moviendo las distintas regiones corporales más pesadas por partes, y ponerlas en dirección del movimiento. Siempre que sea posible, utilizar puntos de apoyo (camillas, mesas, sillas, cabezal de la cama...).
FACTORES A TENER EN CUENTA AL REALIZAR LA MOVILIZACIÓN Y TRASLADO DEL PACIENTE
1. ADAPTACIÓN DEL MEDIO. Si en el medio de trabajo realizamos los cambios que consideremos necesarios para hacer posibles determinados desplazamientos, movilizaciones y transferencias se mejorará la situación global del paciente, ya que con esto podrá desenvolverse y desplazarse con mayor autonomía.
2. ORIENTACIÓN AL PACIENTE. Existen tres medidas importantes: Iniciar cualquier manejo del paciente dirigiéndonos amablemente y pidiéndole que mire en la dirección en la que se le va a girar o si le resulta complicado ayudarlo girándole la cabeza. Es de suma importancia emplear términos comunes y concretos al paciente y sus familiares. Al movilizar al paciente, hacerlo de forma que se desplace sobre una superficie de apoyo.
3. HABLAR POCO. Con hablar poco no nos referimos a no hablar de nada con el paciente, sino a que la información hablada que se le dé al paciente tiene que ser clara, concisa, breve, y sobre todo, simultánea y paralela a la ejecución del movimiento.
4. EL CONTACTO COMO PRINCIPAL MOVILIZACIÓN. La principal herramienta de trabajo del enfermero son sus manos del enfermero ya que contactan con el cuerpo del paciente, indicándole cuando sea necesario, qué y cómo debe hacer el movimiento.
5. MOVER EL CUERPO POR PARTES. No es recomendado en ningún caso realizar el desplazamiento de todo el cuerpo del paciente, se debe hacer por partes, iniciando con las extremidades o regiones corporales con más peso de una en una y siempre en dirección al movimiento, hacerlo lentamente y poco a poco en pequeños movimientos en la dirección adecuada para facilitar el trabajo y reducir esfuerzos del paciente y del enfermero.
6. EVITAR LEVANTAR PESOS Se debe evitar cargar el paciente levantándolo completo. Levantar todo el peso de un paciente es un esfuerzo muy grande para el fisioterapeuta, sobre todo para aquellos que son mucho más pequeños o de una contextura menor que el paciente. Levantar todo el peso del paciente para realizar una movilización representa un riesgo: si se pierde el equilibrio tanto el paciente como el fisioterapeuta pueden caer y lesionarse
7. NO PRODUCIR DOLOR AL PACIENTE. En ningún caso las transferencias y movilizaciones deben ser dolorosas o traumáticas para el paciente. Es necesario realizarlas correctamente y con conocimiento de las zonas del cuerpo especialmente sensibles al dolor como las que permiten la movilidad corporal: cuello, cadera, cintura y hombros.
PACIENTES SEMIDEPENDIENTES Cómo sentar al paciente sobre la cama: Tumbado boca arriba, ayúdele a doblar las rodillas. Pase el brazo por debajo de su nuca y por las rodillas. Al girar las rodillas hacia usted el paciente girará sobre su costado. El propio movimiento del cuerpo del paciente le ayudará a realizar el movimiento. Desplace sus piernas al borde de la cama dejándolas deslizar hacia el suelo. Si puede, el paciente se enderezará. Si el paciente no puede valerse de los brazos, mantenga con su mano el hombro del lado afectado a la vez que sujeta el antebrazo del paciente entre su tronco y su brazo. Controle las extremidades del paciente para que no realice movimientos bruscos, como por ejemplo, agarrársele del cuello.
Cómo levantar al paciente del borde de la cama y sentarlo en una silla: El paciente colocará sus manos en los hombros de la persona que le ayuda. En caso de paciente hemipléjico, juntará las manos con los dedos cruzados y se sujetará a la nuca de la persona que le ayuda. Impulsará las caderas hacia delante hasta tocar el suelo con los pies, lo más cerca posible de la cama. Ayude al paciente a erguirse trayendo la pelvis hacia delante y si fuera necesario, fije la rodilla y pie afectado con la rodilla y pie propios.
Con un pequeño giro al paciente se le colocará de espaldas a la silla. Siéntelo inclinando la parte superior del tronco hacia delante y flexionando las caderas y rodillas. Ayude al paciente a inclinar su tronco hacia delante flexionando las caderas y rodillas al tiempo que desliza sus manos desde las caderas hasta las axilas del paciente, trayéndole el tronco hacia delante. Cuando sea preciso, fije entre sus rodillas la rodilla afectada para evitar que se flexione demasiado rápido.
COMO LEVANTARLE DE UNA SILLA Y SENTARLE AL BORDE DE LA CAMA: El paciente, si puede, se incorporará apoyándose sobre el posa brazos de la silla, o sujetándose en los hombros de la persona que le ayuda. Ayude al paciente a adelantar el tronco para que pueda erguirse. Cuando sea necesario, bloquee la rodilla afectada con la suya y con su mano traiga hacia delante la cadera afectada. Con un pequeño giro coloque al paciente de espaldas a la cama. Ayúdele a sentarse en el borde de la misma y a subir las piernas encima de la cama.
PACIENTES DEPENDIENTES . Cómo levantar al paciente de la cama a la silla (entre dos personas): Incorpore la cabecera de la cama. Al unísono desplacen al paciente en un solo movimiento, desde la cama a la silla. Al sentarlo utilizar el contrapeso de nuestro cuerpo. Incorporación en la silla.
TRASPASO CAMA-CAMILLA Dependerá del grado de movilización del paciente y del número de trabajadores que intervengan. Colocar la camilla pegada y frenada, a lo largo de uno de los lados de la cama. Si el paciente tiene movilidad se trasladará el mismo con algo de ayuda. Si el paciente no tiene movilidad dependiendo del número de trabajadores puede realizarse de las siguientes formas: Con un solo trabajador: Situándose al otro lado de la camilla, tirará del paciente por lo hombros, después por las caderas y por último por las piernas. Otra forma, quizá mas adecuada desde el punto de vista ergonómico, es la siguiente, el trabajador tirará de la manta o sabana sobre la que reposa el paciente hasta situarlo en la camilla, por deslizamiento. Si se realiza la movilización por varios trabajadores uno de ellos tratará de sujetar la cabeza y los hombros del paciente mientras dure la movilización. No debemos olvidar que la fuerza se ejercerá con las piernas mediante el paso del nuestro peso a la pierna que tenemos atrasada. .
SUBIDA Y BAJADA DE RAMPA CON SILLA DE RUEDAS: Para subir una rampa, el cuidador empujará la silla desde atrás, el paciente irá de cara a la marcha. Para bajar una rampa, el cuidador caminará de espaldas a la rampa, mirando de vez en cuando hacia atrás para evitar caídas y obstáculos.
SUBIDA Y BAJADA DE RAMPA CON CAMA O CAMILLA: Para subir una rampa, empujaremos por el piecero de la cama o camilla. Para bajar, caminaremos hacia atrás desde el piecero de la cama o camilla, delante del paciente y de espaldas a la pendiente, mirando de vez en cuando hacia atrás para evitar caídas u obstáculos.
ENTRADA Y SALIDA DEL ASCENSOR CON SILLA DE RUEDAS: Para entrar en un ascensor, el celador entrará primero tirando de la silla, de espaldas al ascensor. El paciente queda de espaldas al ascensor, situándose el celador a la espalda del mismo, para entrar en el ascensor antes que el paciente. Salir del ascensor. Una vez dentro, si es posible, girará la silla para salir de la misma forma (sale primero el celador).
ENTRADA Y SALIDA DEL ASCENSOR CON CAMA O CAMILLA: Para entrar en el ascensor entrará primero el celador, tirando de la cabecera de la cama o camilla, entrando los pies lo último. Para salir del ascensor el celador empujará por el cabecero de la cama o camilla, saliendo del mismo los pies del paciente primero.
USO DE MEDIOS MECÁNICOS La movilización de pacientes, siempre que sea posible, se realizará de forma mecánica. El uso de las ayudas mecánicas facilita el trabajo a los profesionales y son una medida preventiva muy eficaz, con la intención de reducir los riesgos de la movilización manual de pacientes.
MOVILIZACIÓN DE PACIENTES CON GRÚA Elemento auxiliar del que dispone el personal de las instituciones sanitarias para movilizar a los pacientes con mayor seguridad y menor riesgo de lesiones para el profesional y para el paciente. Como en toda movilización de pacientes, debemos informar al paciente de lo que se le va a hacer y motivarle para su colaboración, preservando, en todo momento, su intimidad.
EN DECÚBITO LATERAL Girar al paciente en Decúbito Lateral (en pacientes con FRACTURA DE CADERA, colocar una almohada doblada entre las piernas, para evitar que las junte), colocar el arnés y una entremetida si el paciente no la tuviese hacia la mitad, luego hacerlo girar hacia el Decúbito contrario y acabar de estirar el arnés y entremetida. Luego las bandas de las piernas, se pasan por debajo de ambas piernas y se entrecruzan, la de la pierna derecha para colgar en el gancho izquierdo y la de la pierna izquierda en el gancho derecho.
DESDE LA POSICIÓN DE SENTADO Incorporar al paciente hasta la posición de sentado, colocar el arnés de arriba-abajo, por debajo de una sábana entremetida del mismo modo que se hace si el paciente está sentado en una silla, hasta la altura de la cintura. Acostar de nuevo al paciente y hacer pasar las bandas de las piernas, justo por debajo de los muslos y cruzarlas como se explicó en el método de Decúbito Lateral.
Una vez colocado el arnés al paciente por uno u otro método, elevar un poco el brazo de la grúa, y acercar a la cama o silla desde donde se desee movilizar al paciente y colocar las bandas más cortas (hombros) en los enganches del lado correspondiente o en la percha supletoria si se dispone de ella, en la posición más corta, es decir, más cercana al cuerpo del arnés. Y a continuación las bandas más largas (piernas) en la posición más alejada, o sea, la de la punta de la banda y entrecruzarlas de modo que la derecha se coloque en el enganche izquierdo y la izquierda en el derecho; así el paciente, irá más sentado al elevarlo